Un soleado martes de septiembre, los chicos y chicas de la clase 10b llevaron al campo sus recién adquiridos conocimientos deportivos. Junto con su profesor de matemáticas e inglés, la clase comparó el fútbol bandera y el béisbol en la vida real.
Los novatos del béisbol golpean la bola recta y descubren que hay un bateador muy dentro de ellos. Sólo necesitaron unos pocos intentos, hasta que anotaron el primer jonrón. Equipados con un guante Wilson original del estadio de los Yankees, algunos de ellos atraparon las pelotas con facilidad. Algunos alumnos incluso descubrieron que tienen agallas para ser buenos lanzadores. Incluso lanzaron algunas bolas curvas.
Junto a los jóvenes yanquis, la gente pudo ver placajes amistosos, saques fuertes y lo más importante: niños felices. Se arrancaron banderas y se anotaron puntos. Se construyeron tácticas de ataque y defensa y ambos equipos hicieron todo lo posible por ganar. Todo terminó en un alegre huddle, que era el objetivo principal del día: jóvenes adultos creciendo juntos, aliviando el estrés y simplemente disfrutando de un par de horas juntos al aire libre como una clase.
Durante la dosis diaria de práctica de los exámenes finales de sus asignaturas principales, éste ha sido un cambio bienvenido en la vida cotidiana de un alumno de10º curso.