Durante la última semana de clase, nos embarcamos en un emocionante viaje a Praga. Desde lugares de interés histórico hasta experiencias culturales únicas, tuvimos la suerte de disfrutar de una gran variedad de actividades que nos dejaron recuerdos imborrables y sonrisas en la cara.
Lo primero que hicimos fue una visita guiada por las encantadoras calles de Praga. Aprendimos mucho sobre la historia, la arquitectura y la cultura de esta maravillosa ciudad. Algunos se quedaron con "ganas de más", así que no podían perderse la visita al Castillo de Praga.
Hablando de hambre, era imposible pasar hambre: Había dulces en cada esquina, ya fuera el tradicional trdelník o una colorida bolsa llena de caramelos, gominolas y chispas de chocolate de la tienda de golosinas. Uno que otro también se zampó una buena ración de gulash con albóndigas.
La visita al "Museo de los Sentidos" también fue una experiencia especial. Allí nos llevaron en un viaje a través de nuestros sentidos. Desde exposiciones interactivas hasta ilusiones ópticas, este museo fue un auténtico regalo para nuestros sentidos. Aprendimos muchas cosas nuevas y nos divertimos mucho al mismo tiempo.
La última noche fue otra velada elegante. Llevamos ropa elegante ("Sra. K., ¿qué quiere decir con ropa adecuada?") al teatro negro "WOW". Nos transportaron a otro mundo con un espectáculo único.
Combinamos el viaje de vuelta con una visita a la fortaleza y el gueto de Terezín. Aunque era un lugar histórico que nos enfrentaba a un pasado trágico, esta visita nos dio la oportunidad de aprender más sobre historia y tolerancia. Fue una experiencia importante y duradera.